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La nueva ordenanza del ruido impide a los bares de copas reabrir a las 6 de la mañana

hoy.es

Si un bar tiene licencia como tal bar debe dedicarse a servir bebida y comida pero sin música. Es decir no puede ser un local de marcha ni reabrir a las 6 de la mañana. Así lo recoge la nueva ordenanza sobre ruidos, que pretende poner coto a la picaresca de los locales que reabren al tiempo que ofrece facilidades para que algunos establecimientos puedan adaptarse como cafés-concierto y ofrecer, así, actuaciones musicales, pero siempre que se adapten a fuertes exigencias de insonorización.

La nueva ordenanza de protección del medio ambiente en materia de ruidos y vibraciones es, de momento, sólo un borrador, un documento-propuesta elaborado por los servicios técnicos y pendiente de ser ratificado o modificado por los políticos. Ayer comenzó la andadura de su tramitación en la reunión de la comisión municipal de Seguridad Ciudadana. De momento, los grupos políticos han recibido copia del borrador y a partir de ahora lo estudiarán para hacer sus propuestas. El Gobierno municipal pretende también que la ordenanza resultante sea fruto del consenso de los sectores implicados, fundamentalmente colectivos vecinales y empresariales (los hosteleros) de tal manera que se consiga esa meta siempre perseguida por las autoridades: la conciliación del derecho al descanso con el derecho al ocio y la diversión.

Nuevas licencias

Aunque la ordenanza se refiere al conjunto de establecimientos públicos que pueden generar algún tipo de ruidos, como locales comerciales e industriales, el principal foco de conflicto se centra en los locales de ocio ya que los hosteleros mantienen algunas expectativas sobre la posibilidad de poder adaptar sus negocios y conseguir nuevas licencias que hagan posible, por ejemplo, ofrecer conciertos sin peligro de ser denunciados. Otros también ven la puerta abierta a poder cambiar de categoría para ampliar su franja horaria, aunque hay que matizar que la ordenanza municipal no tiene competencias en esta materia, que corresponde a la Junta de Extremadura. No obstante, la concejala de Juventud y Dinamización, María José Casado, reconoció ayer que un local cambiará de horarios en función de la modificación de la licencia que experimente fruto de la reforma que haga y siempre que pueda reunir las condiciones su local y cumplir los requisitos en materia de insonorización y otras exigencias.

En definitiva, según resalta la concejala, la ordenanza pretende adecuar «la situación actual en cuanto a la oferta y la demanda» y para ello la ordenanza propone una descripción detallada «de las distintas actividades de los establecimientos para que las licencias se ajusten a lo que realmente ofrecen y cumplan una serie de requisitos de espacio, seguridad e insonorización, entre otros».

Por ejemplo, para evitar la picaresca de los bares que reabren a las 6 porque pueden hacerlo al tener licencia de simple bar (pueden abrir cuatro horas después de su horario de cierre), la ordenanza obliga a que los locales se adapten a la nueva ordenanza y así si la licencia es de bar, deberá disponer de cocina y no podrá tener música. En otro artículo que se dice si el horario de apertura es anterior a las 9 de la mañana, está prohibido ofrecer música o cualquier otra fuente de ruido, incluida la televisión.

Sobre la principal polémica, la escasez de locales con capacidad para ofrecer actuaciones musicales, la concejala resalta que se darán facilidades para que haya cafés-concierto. Otro aspecto de la propuesta de normativa que resalta la concejala es el relativo a las distancias mínimas entre los bares y demás locales de hostelería, que con la actual ordenanza es de 50 metros como mínimo y se prevé rebajarla hasta 25 metros. Es la distancia para el conjunto de la ciudad ya que en las zonas saturadas (actualmente la Madrila, Plaza Mayor y Pizarro) no hay posibilidad de abrir nuevos negocios.

Sobre las zonas saturadas cabe señalar también que, en principio, se mantienen en el borrador de la ordenanza, pero los grupos políticos decidirán si hay que hacer o no alguna modificación. De momento, el único grupo que se pronuncia al respecto es Foro Ciudadano, cuyo concejal, Felipe Vela, se cuestiona que deba mantenerse la Plaza Mayor y entorno como tal zona saturada ya que cree necesario su revitalización, como parte de su proyecto Intramuros, con nuevos negocios siempre que se adaptan a las exigencias de insonorización. Por ello tampoco cree necesario mantener la distancia mínima entre bares «ni 50 ni 25 metros», dice Vela, para quien lo importante es la calidad de los establecimientos.

El representante de Foro Ciudadano pidió ayer una exposición motivada de la ordenanza y las referencias a las ciudades que se hayan podido tomar como modelos. Asimismo apuntó la necesidad de contar con un centro de ocio en la ciudad «al que se pueda ir andando», en alusión que no debe estar lejos del centro.